No son desconocidos: ya pasaron por tu gabinete. Se hicieron la prueba, salió pérdida, y ahí se quedó. El sistema los saca de la lista solo, con su nombre, su teléfono y cuánto oye. Y a los que sí llevan audífono les avisa de la revisión por WhatsApp.
Que me llamen Verlo funcionando ▸Coge tus audiometrías del último año y mira cuántas dieron más de 40 dB de media sin que después se adaptara nada. Esa es la cifra, y está en tu propio ordenador.
No hace falta convencerlos a todos. Con que vuelva uno de cada cuatro, son 9.000 €. Y el sistema cuesta una fracción de eso.
Vía aérea y ósea, los dos oídos, de 125 a 8.000 Hz. Se marca pulsando en la gráfica y se ajusta solo a la frecuencia y a los 5 dB más cercanos, como hace el audiómetro.
O derecho aérea · < derecho ósea · X izquierdo aérea · > izquierdo ósea — presbiacusia bilateral, un caso de todos los días
Media de 500, 1.000, 2.000 y 4.000 Hz y clasificación BIAP, que es la que piden los informes y las ayudas. Sin sacar la calculadora ni la tabla.
Mira el gap aéreo-óseo y lo dice en la ficha. Y algo que importa más de lo que parece: las pérdidas de transmisión NO entran en la lista de candidatos a audífono. Esas van antes al otorrino, porque muchas se operan o se van solas.
En audición lo que importa no es una prueba: es si empeora. Ves todas las audiometrías de un paciente seguidas, con su media y su grado.
Tipos A, As, Ad, B y C. Un timpanograma plano junto a un gap de 30 dB cuenta la historia entera de un vistazo.
El paciente recibe un WhatsApp con la hora ya reservada y la confirma, la cambia o la anula desde el móvil. Nadie del centro levanta el teléfono.
Ni cuánto oye, ni qué audífono lleva, ni el precio. Solo el nombre y la fecha: lo demás es información clínica y no sale del centro.
Dos horas antes le llega otro aviso con el mismo enlace. Si le ha surgido algo, todavía da tiempo a dar esa hora a otra persona.
Una revisión que se cae a las nueve de la mañana es una hora muerta. Salvo que alguien esté esperando.
El hueco queda libre y el sistema se entera solo.
De dos en dos, no a todos a la vez: a quien lleva más tiempo esperando y a quien le encaja esa franja.
Y la agenda se cierra sola. Con un tope de ofertas al mes por persona, para no quemar a nadie a mensajes.
Marca, modelo, número de serie, fecha de entrega, hasta cuándo tiene garantía y cuándo toca la próxima revisión. En la ficha del paciente, no en una libreta.
La revisión anual no es solo volver a medir: es limpiar, ajustar y comprobar que el aparato sigue haciendo su trabajo. Es también cuando se cambia el que ya tiene cinco años, y el sistema te avisa de los dos.
Aérea y ósea, 125 a 8.000 Hz, con enmascaramiento. Se marca pulsando.
Media BIAP, tipo de pérdida y gap aéreo-óseo, calculados solos.
Todas las pruebas del paciente, para ver si empeora.
Serie, garantía y revisión de cada aparato entregado.
Pérdida por encima de 40 dB y ninguna adaptación. Con nombre y teléfono.
Revisión, confirmación de cita y recordatorio dos horas antes.
Los huecos de última hora se ofrecen y se llenan solos.
Recepción ve la agenda; las pruebas, solo quien tú digas.
Damos de alta tu fichero de pacientes, montamos tu horario y os enseñamos a usarlo. Dentro del precio.
Sin permanencia. Si no te sirve, lo dejas cuando quieras y te llevas tus datos.
Con una adaptación al año de las que hoy se quedan sin hacer, está pagado más de quince veces.
Precios sin IVA.
Déjanos tu teléfono y te llamamos. O escríbenos por WhatsApp al 624 408 965.